Esta es una pregunta muy común y que tiene más de una respuesta; la capacidad de una persona para cambiar depende de muchos factores, como su disposición, motivación y la naturaleza de los cambios que se desean.

En una relación de pareja, es posible que algunas personas estén dispuestas a hacer cambios positivos en sí mismas o en la relación si reconocen problemas. Sin embargo, es importante recordar que, aun así, el
cambio no está garantizado.


De hecho, podríamos comparar esta situación con cambiar el color de pelo. ¿Es posible cambiar el color de pelo de alguien? ¡Sí, con tinte! Es decir, si la persona está dispuesta puede pasar de ser rubia a ser morena, o a la inversa. El problema es que tendrá que estar siempre absorbiendo esos agentes químicos y pendiente de ocultar el color de sus raíces. ¡Y es que puede ser agotador cambiar una característica personal que nos viene de serie y que forma parte de nuestra naturaleza!


Algunos de los cambios solicitados más comunes son:
-Quiero que tengas más motivación por hacer cosas nuevas.
-Quiero que seas más cariñoso.
-Quiero que seas más cuidadoso con lo que dices.
-Quiero que me prestes más atención.


Vamos a hablar del primer caso: el de la motivación por hacer cosas nuevas. ¿Puedes convencer a tu pareja para hacer cosas nuevas? ¡Claro que sí! El problema es si te va a llenar hacer esas cosas con alguien que, en realidad, no quiere hacerlas. Porque la mayoría de veces atacamos el síntoma y no el problema. Queremos que el otro sonría aunque sea mentira. Creemos que, si sonríe, acabará siendo feliz haciendo eso, y no siempre es así.


O, en el segundo caso, ¿nos va a llenar que nuestra pareja sea cariñosa mientras mantiene su cuerpo rígido y pone cara de incomodidad? Lo más probable es que no.


De ahí la importancia de que la otra persona quiera cambiar y que sea consciente de los beneficios que eso traerá para ella misma. Además, debes estar dispuesto/a a comprometerte y a hacer cambios también si es
necesario.


La comunicación abierta y honesta es clave en las relaciones. Si deseas que tu pareja cambie ciertos comportamientos o aspectos de la relación, es importante hablar de ello de manera respetuosa y comprensiva. Sin atacarla asumiendo que es la única culpable de todo.

Si tuviera que dar una respuesta rotunda a la pregunta de si una persona puede cambiar, diría que, cuando lo que se quiere cambiar es el temperamento, la estructura de la personalidad o los gustos y motivaciones, el cambio es prácticamente imposible, debido al esfuerzo que va a tener que hacer la persona implicada por mostrarse constantemente de una forma que no es.


No obstante, si el cambio tiene que ver con dinámicas dentro de la relación o con formas de comportarse, y lo que se busca es una relación más fluida y equitativa, sí creo que es posible.

En última instancia, recuerda que el éxito del cambio en una relación depende de la voluntad y el esfuerzo de ambas partes. Algunas personas pueden cambiar según la relación en la que estén, mientras que otras pueden no hacerlo nunca. Para saber si tu pareja está en un extremo o en el otro, habría que estudiar vuestro caso.

Por otra parte, si sientes que los problemas en tu relación son insalvables o que los daños generados ya no se pueden reparar (por ejemplo, cuando ha habido maltrato), es importante poner en marcha, cuanto antes, el proceso de la separación.


¿Te gustaría que tu pareja cambiara? ¿Tu pareja te pide que cambies? ¡Cuéntanos tu experiencia y deja un comentario!


¡Un abrazo!

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