La película Midsommar empieza mostrándonos la dinámica de una joven pareja en crisis: Christian se muestra como un chico inmaduro y negligente con su novia Dani, una chica que está pasando un terrible momento personal y familiar.

Christian planifica un viaje de 1 mes a Suecia con sus amigos. Quieren visitar una comunidad cerrada y aparentemente pacífica para participar en un evento ancestral que se celebra cada 90 años. Christian se siente obligado a invitar a su novia. Ella acepta y viajan, junto con los amigos de él. 

Lo que comienza como un viaje cultural termina siendo una experiencia retorcida de manipulación psicológica. Los protagonistas se ven inmersos en un entorno sectario que utiliza tácticas de control y persuasión que resuenan de manera inquietante con las estrategias que utilizan las personas manipuladoras en las relaciones tóxicas. 

En esta ocasión vamos a centrarnos en la manipulación de la comunidad sectaria. No obstante, la película inspira una profunda reflexión sobre la relación abusiva entre Christian y Dani, que en mi opinión es un tema que merece un post exclusivo. 

Por el momento, veamos algunas de las técnicas de manipulación que aparecen en la película y que hacen que la comunidad atrape a más y más integrantes: 

1. Aislamiento

En Midsommar, los personajes están completamente alejados de su entorno habitual, en la naturaleza, lo que debilita su conexión con el mundo exterior y aumenta su dependencia de la comunidad. La comunidad, una especie de campamento en un prado paradisíaco, se encuentra a kilómetros de la civilización. En las relaciones abusivas, esto puede manifestarse cuando una pareja intenta apartar a su compañero de sus amigos o familiares, aumentando la dependencia emocional y la vulnerabilidad.

2. Desorientación

Aunque esto no es responsabilidad directa de la comunidad, debido al lugar en el que se ubican, el cielo está iluminado las 24 horas del día. Esto hace que los protagonistas se desorienten fácilmente. Además, cuando llegan, les ofrecen drogas alucinógenas que les hacen perder aún más la noción del tiempo. Por lo tanto, se ven inmediatamente desconectados de los horarios que seguían hasta ese momento.

3. Ofrecen la posibilidad de empezar de cero

Ese aislamiento espacial y temporal hacen que Dani tenga la falsa sensación de que está empezando de nuevo y de que puede dejar atrás las tragedias de su antigua vida. Además, la comunidad le ofrece un cariño enorme que ella en ese momento necesita, cosa que se le presenta como una esperanza de tener una nueva familia.

3. Falsa sensación de pertenencia

La comunidad, recibe a los protagonistas con los brazos abiertos, haciéndoles sentir parte de algo más grande y significativo. Este sentido de pertenencia es una herramienta crucial en cualquier sistema de control. Las sectas y las personas manipuladoras a menudo crean una falsa sensación de seguridad para que la víctima baje la guardia.

4. Uso de rituales y simbolismos

En Midsommar, los rituales juegan un papel central para establecer el poder y las reglas de la comunidad. Estos rituales pueden ser desconcertantes, pero la presión social hace que los personajes los acepten. En las relaciones abusivas, los manipuladores también pueden imponer reglas o comportamientos que deben seguirse sin ser cuestionados, usando la tradición o la lealtad como excusas. 

5. Narcisismo espiritual

El narcisismo espiritual es un tema que se explora de manera sutil en la película. En Midsommar, la comunidad se presenta como una sociedad casi «iluminada», donde sus creencias y costumbres parecen tener un propósito superior. Sin embargo, detrás de esta fachada de espiritualidad hay una profunda manipulación que oculta fines oscuros y egoístas.

El narcisismo espiritual es el que muestra una persona o grupo que utiliza la espiritualidad o el crecimiento personal como una forma de elevarse por encima de los demás, justificando su control y manipulaciones bajo el pretexto de tener una «conciencia superior». En el contexto de las relaciones, esto se ve cuando un narcisista se presenta como alguien más sabio o más evolucionado emocionalmente, justificando su mal comportamiento y menospreciando a su pareja.

6. Alteración de la percepción

Como hemos mencionado, en la película, los protagonistas son expuestos a sustancias que alteran su percepción de la realidad y eso los hace más manipulables. Esto puede no ser tan literal en las relaciones abusivas, pero los manipuladores emocionales sí utilizan técnicas como el gaslighting para distorsionar la realidad de la víctima. Así, logran que la persona pierda confianza en sí misma y dependa más de ellos.

7. Normalización de la crueldad

Lo que en un principio parece ser una comunidad pacífica pronto se revela como un lugar donde la violencia está justificada a través de la tradición. Los personajes son testigos de actos que, fuera de ese contexto, serían absolutamente inaceptables. Sin embargo, dentro de la secta, se presentan como necesarios y normales. En las relaciones abusivas, la crueldad emocional o física también puede normalizarse, haciendo que la víctima acepte lo inaceptable porque su pareja lo ha hecho parecer justificado.

8. Coerción emocional 

Uno de los momentos más inquietantes de la película es cuando la comunidad imita los gritos y llantos de Dani, haciéndole sentir que están en sincronía emocional con ella. Esto crea una ilusión de comprensión y empatía. En las relaciones tóxicas, el manipulador puede hacer algo similar, reflejando los sentimientos de la víctima para generar una falsa conexión emocional. Sin embargo, esta empatía es superficial y se utiliza únicamente como una herramienta de control.

9. Control gradual

En la película podemos ver cómo la comunidad impone su control de manera gradual. A través de pequeños pasos, los protagonistas aceptan comportamientos y situaciones que al principio les habrían parecido inaceptables. Este es un mecanismo típico en las relaciones abusivas: el control y la manipulación aumentan poco a poco, de manera que la víctima no se da cuenta hasta que ya está atrapada.

10. Manipulación del sentido de propósito

Dani, que está emocionalmente vulnerable debido a su situación familiar anterior, encuentra en la secta una sensación de propósito y pertenencia que le resulta irresistible. Esto es algo que las personas narcisistas suelen hacer en relaciones tóxicas: ofrecer un sentido de propósito o una «misión» emocional para justificar su comportamiento, haciendo que la otra persona sienta que debe quedarse para cumplir con ese propósito.

 

La película Midsommar nos ofrece una ventana a las dinámicas de manipulación y control que pueden estar presentes en muchos contextos, desde sectas hasta relaciones personales. El narcisismo espiritual y emocional que se ve en la película refleja cómo los manipuladores pueden utilizar la vulnerabilidad de las personas para sus propios fines, disfrazando el abuso bajo capas de espiritualidad, tradición o empatía superficial.

Si alguna vez has sentido que alguien en tu vida te controlaba de manera sutil o te hacía dudar de ti mismo/a, quizá Midsommar te ayude a comprender mejor estas dinámicas y a reconocer las señales de manipulación antes de que sea demasiado tarde.

No te cuento más para no hacer spoiler. Es una película un poco larga pero te la recomiendo si te gustan estos temas. Estoy segura de que no te dejará indiferente y te proporcionará herramientas para detectar dinámicas y patrones de los que debes huir.

 

¿Ya has visto la película? ¿Qué te ha parecido? Deja un comentario y cuéntanos tu experiencia.

 

¡Un abrazo!

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