Si estás en una relación en la que te sientes cada vez más pequeña, más confundida y más agotada, quiero que leas esto con calma. Sé que, probablemente, ya has escuchado muchas veces frases como: «Tienes que dejarlo ya», «No entiendo cómo sigues ahí» o «Te estás haciendo daño a ti misma».
Lejos de ayudarte, esos comentarios te han hecho sentir aún peor. Como si te culparan y, además de cargar con el peso de la relación, tuvieras que soportar esa incomprensión de los que te quieren.
Si sigues ahí, no es porque seas tonta, ni débil, ni porque «te guste el sufrimiento». Sigues ahí porque salir de una relación con un narcisista no es como apagar un interruptor. Es un proceso.
Al principio, todo era intenso, bonito, especial. Sentiste que por fin alguien te veía, te admiraba y te hacía sentir única. Pero, poco a poco, esa persona que te hizo sentir tan bien empezó a tratarte mal, y lo peor es que logró que te culparas a ti misma por ello.
Si ahora dudas de ti, de tu intuición o de tu valor, no es casualidad. Es parte del ciclo. Y la buena noticia es que puedes romperlo.
Recuerda que…
·No todo el mundo está preparado para entender ciertas cosas. Muchas veces la gente no sabe cómo ayudar y termina haciéndote sentir más sola. Su intención puede ser buena, pero si sus palabras te duelen más de lo que te sostienen, lo mejor es que busques otras personas con las que hablar del tema. Por más que la gente lo diga, la víctima jamás tiene la culpa de estar en esa situación.
·Lo que viviste fue real. No minimices lo que te ha pasado. Lo que sentiste al principio fue real, y el daño que tu pareja te ha hecho también lo es. Reconocerlo es fundamental para empezar a curarte.
·No estás sola. Aunque ahora sientas que nadie puede entenderte, hay muchas personas que han pasado por esto y han salido adelante. Existen espacios seguros donde te van a comprender.
·Puedes empezar dando pasos pequeños. No necesitas tomar la decisión final hoy. Pero sí puedes empezar a hacer cosas que te conecten contigo misma otra vez. Recordar qué te gustaba antes de esta relación, hablar con alguien en quien confíes, escribir lo que sientes…
·Mereces algo mejor. Y no, no hablo solo de otra pareja. Hablo de ti misma, de la relación que tienes contigo. Recuperarte a ti es el verdadero camino.
Sé que salir de una relación así puede verse como saltar al abismo, pero no tienes que hacerlo sola. Acompañar a personas en este proceso es parte de mi trabajo y, si sientes que necesitas ayuda, podemos recorrer ese camino juntas.
Cuando estés lista, puedes escribirme.
¿Y tú, alguna vez te has sentido así? Deja un comentario y cuéntanos tu experiencia.
¡Un abrazo!