Es un clásico y un tema que a menudo sale en consulta: cuando le pides a tu pareja narcisista que te regale una rosa o que tenga un detalle puramente romántico, se niega a hacerlo. Tiene mil argumentos en contra de ese tipo de regalos simbólicos. Da igual cuántas veces le digas lo feliz que puede hacerte con algo tan barato. 

Fechas como Sant Jordi pueden ser especialmente difíciles cuando estás en una relación con alguien de este tipo. Por si no conoces esta tradición, te la resumo: en Cataluña (España), el 23 de abril, se celebra el día del libro y también el día de Sant Jordi. Tradicionalmente, los hombres regalaban rosas a las mujeres y las mujeres libros a los hombres y, aunque ya hace tiempo que no se hacen distinciones de género a la hora de regalar libros, mantenemos la costumbre de regalar rosas a las mujeres que apreciamos. 

Este día se convierte, muchas veces, en un evento doloroso para quienes comparten su vida con un narcisista. Porque mientras muchas personas reciben regalos, tú te quedas esperando… con una mezcla de tristeza, culpa y confusión. 

¿Será que pides demasiado? ¿Que no lo mereces? ¿Que no es el momento adecuado? 

La respuesta es no. No tiene nada que ver contigo. Y sí tiene mucho que ver con la forma en la que los narcisistas entienden (y manipulan) el amor. 

Aquí te cuento por qué, para ellos, algo tan simple (pero que a ti te ilusiona tanto) como que te regalen una flor puede volverse casi imposible. 

 

1. Porque el regalo te pone a ti en el centro

Regalar una flor es un acto sencillo pero profundamente simbólico: le dice al otro “te veo, me importas y quiero hacerte sentir bien”.  

Para un narcisista, esto es una amenaza, porque su mundo gira en torno a sí mismo. 

Hacerte sentir especial lo saca del centro de la relación, lo obliga a conectar contigo desde la empatía… y eso hace que se sienta muy, muy incómodo. Es como admitir que tú eres importante y que él está esforzándose para hacerte feliz. Por un momento, tú estás en el pedestal y él en el humillante rol del admirador, algo INADMISIBLE en su esquema mental y emocional, porque rompería las leyes de su universo.

Además, una flor es algo perecedero, y eso le obligaría a admitir que el regalo «solo» serviría para hacerte sentir bien, y eso, a sus ojos, sería tomarte demasiado en cuenta. 

No quiere que tú seas el foco. Quiere que todo gire en torno a él. 

 

2. Porque no hay una ganancia inmediata

El narcisista no da por amor: da por interés.
Si no hay una recompensa visible (como admiración, atención o control), el gesto pierde sentido para él. 

Una flor no le aporta nada “útil”. No le sube el ego, no le hace brillar, no le da ventaja. Entonces, no ve por qué debería regalarte una. 

Y si alguna vez lo hace, suele ser como parte de una estrategia: para reconquistarte, manipularte o limpiar su imagen. O bien después de obligarte a pedírselo, de modo que le entregas de antemano toda la energía y autoestima que él va a «perder» regalándote la rosa. 

 

3. Porque no soporta sentirse “uno más”. 

Sant Jordi es una fecha en la que muchas personas regalan flores, se emocionan y celebran algo juntas. 
Y para el narcisista, eso es insoportable.  

Su falta de empatía le dificulta ser feliz por el simple hecho de que los demás lo sean y, además, no quiere formar parte de la norma. Quiere sentirse único, impredecible, especial. 
Regalar una flor lo convertiría en “uno más del montón”. Y eso atenta contra su identidad.

Por eso los narcisistas suelen decir frases como:

“Yo no necesito un día para demostrar amor.”
“Eso es para gente superficial.”
“No me gusta lo comercial.” 

Además, sienten que esperas ese regalo y no quieren ni ser predecibles (los estarías controlando tú) ni que des por hecho que vas a obtenerlo. Verás que son capaces de desafiarte y romper tus expectativas solo para proteger su ego. Vuestra relación es un terreno infértil y lleno de carencias, por lo que no quieren que des por hecho ningún detalle ni que te sientas segura de nada. Quieren angustia, tristeza y decepción.  

 

4. Porque no quieren validar tus emociones ni subir tu autoestima. 

Recibir una flor te haría sentir merecedora de amor.
Validaría lo que sientes. Diría: «lo que tú deseas también importa». Crearía un puente, una conexión. Sería como decirte que él está al servicio de tu felicidad.  

Pero los narcisistas no quieren que te sientas así. Quieren que vivas en la duda, en la espera, en el «quizá este año sí».
Esa es su forma de mantener el control: dándote lo justo para que sigas esperando… sin que nunca te sientas segura. 

 

5. Porque anticipan tu ilusión… y la castigan 

Muchos generan conflictos justo antes de estas fechas. Discusiones, frialdad o incluso desapariciones.
¿Por qué?

Porque saben que esperas algo. Que te haría ilusión.
Y eso les da poder. Saben que pueden darte algo… o negártelo. Y muchas veces eligen lo segundo.

No por descuido, sino por control. 

 

Recuerda: no es culpa tuya.

Si este Sant Jordi sientes tristeza en vez de alegría, no estás exagerando.
No estás pidiendo demasiado. No estás siendo dramática.
Estás echando de menos un gesto que simboliza cuidado, amor y presencia emocional.

Y si alguien se niega a darte algo (que te hace tanta ilusión y que le cuesta tan poco) únicamente por ego, eso no habla de tu valor, sino de sus propias limitaciones. 

Mereces una flor y mucho más. Mereces a alguien con menos ego y que no huya del amor sencillo. Que no castigue tu ilusión ni te haga dudar de lo que mereces. 

Y si hoy no llega esa flor, tal vez sea el momento de empezar a regalarte tú el cuidado que tanto has esperado.

¿Y tú, alguna vez has estado con una persona así? Deja un comentario y cuéntanos tu experiencia. 

¡Un abrazo!

 

 

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