Disney Pixar acaba de estrenar Elemental, una película de dibujos animados que nos habla sobre las dificultades que puede conllevar relacionarse con gente diferente a uno. Ofrece una visión esperanzadora acerca del amor entre opuestos y deja ver que la evolución consiste en aprender a sobrellevar las diferencias e, incluso, aprovecharlas. 

 

Todo ocurre en Ciudad Elemento, un lugar en el que habitan personajes de cuatro tipos:
1. Personajes de fuego: llenos de pasión y altamente irritables.
2. Personajes de agua: sensibles y con facilidad para llorar.
3. Personajes de aire: pensativos, creativos y algo dispersos.
4. Personajes de tierra: los más racionales y tranquilos.

La trama de la película gira alrededor de la creencia de que es peligroso que los elementos se mezclen entre sí: así como una gota de agua podría hacer que la tierra se volviera fértil, una gran cantidad podría suponer una inundación, del mismo modo que una gran cantidad de fuego podría hacer desaparecer el agua. Elemental nos trae un romance entre Candela Lumen y Nilo Fuentes, una chica de fuego y un chico de agua que construyen una preciosa relación a pesar de sus diferencias

Aunque parece ser que el director hizo la película con la idea de favorecer las relaciones interraciales, en este post, vamos a analizarla desde el punto de vista del temperamento y los gustos personales. ¡Por todas esas veces que nos hemos preguntado si somos compatibles con nuestra pareja!

 

¿Qué dificultades tienen los elementos a la hora de relacionarse con sus opuestos?

Son incompatibles en su punto álgido: Un personaje de fuego en su punto más ardiente resulta agresivo para un personaje de agua y un personaje de agua desbordado puede apagar la esencia de un personaje de fuego. Del mismo modo, una persona sensible puede sentirse altamente agredida ante el enfado de una persona pasional, como esta segunda podría sentirse atrapada en una relación con alguien que siempre intenta suavizarla.
Se alimentan de cosas distintas: Candela come carbóndigas, un alimento abrasivo para Nilo, que come cubitos de hielo. Nilo se divierte jugando a Lagrimitas, un juego que consiste en intentar no llorar, algo que para Candela no supone ningún desafío. Esto nos puede hacer pensar en lo que ocurre en parejas cuyos miembros alimentan su espíritu y su mundo interior de una forma dañina o poco interesante para su compañero. 
Les cuesta comprenderse el uno al otro: Candela mira perpleja a Nilo cada vez que llora, ella nunca se siente así y, por eso, no puede empatizar con él. Aunque tengamos buenas intenciones es más complicado comprender a alguien con gustos y necesidades diferentes a los nuestros que a alguien parecido. Especialmente, nos puede costar ayudar a alguien cuando esa ayuda implica dañarnos a nosotros mismos.
La vida cotidiana puede ser muy complicada: Nilo debe protegerse en casa de Candela para no quemarse. Candela debe subirse a un flotador para moverse por la casa de Nilo para no apagarse. Estar con alguien muy diferente a nosotros puede generar grandes complicaciones en nuestra vida diaria. La cotidianeidad a la que uno está acostumbrado puede ser incómoda e, incluso, dañina para la esencia del otro. Si uno de los dos es muy dominante, el otro puede llegar al punto de tener que borrarse y nunca podrá ser él mismo en esa relación. Eso impide tener un noviazgo feliz, ya que el amor es plenitud y expansión. 

 

¿Podemos solucionar estas diferencias?

Si las dificultades diarias no son un impedimento para ti y estás dispuesto a hacer algunos cambios, ahí van algunos consejos implícitos en la película que te ayudarán a llevar adelante esa relación:

Con respeto y paciencia todo es posible: Candela y Nilo tardan mucho tiempo en atreverse a abrazarse. Debido a su composición, el contacto físico entre ellos es peligroso. No obstante, acaban descubriendo que, si se abrazan despacio, no se dañan y pueden generar vapor. Una gran lección para aquellos que piensan en utilizar sus puntos fuertes para ganar a su pareja, como forma para conquistarla. Se trata de encontrar el punto en el que ambos están satisfechos y no salen dañados.
Las relaciones se construyen con esfuerzo y no solo con contacto físico: ese abrazo respetuoso y ese amor son posibles gracias a todas las experiencias que han vivido juntos antes de ese contacto. Ser conscientes de esas diferencias les llevó a construir algo mucho más allá de lo físico, con el principal propósito de conservar la integridad de ambos. ¿Cuántas veces a los humanos nos cuesta mantenernos enteros o mantener entero al otro en una relación? ¿Cuántas veces no aceptamos que somos diferentes e intentamos cambiar al otro en vez de aprovechar esa diferencia para vivir experiencias nuevas y construir algo más sólido?
La diferencia nos enriquece: Nilo consigue que Candela suelte alguna lágrima, la emociona. Da vida a una parte de sí misma que ella no conocía y que, seguramente, no hubiera podido conocer sin él. Se sorprenden el uno al otro mostrando sus mejores habilidades como, por ejemplo, crear cascadas o vidrio de colores. La relación les permite autoconocerse y experimentar cosas que difícilmente hubieran podido experimentar por su cuenta. Por cierto, una de esas cosas es ver una vivisferia.

 

¿Qué es una vivisferia y cuál es su papel en la película?

Una vivisferia es una flor única que puede crecer en cualquier lugar, incluso en el fuego. Candela nunca había tenido la oportunidad de ver una. Existe un ejemplar bajo el agua pero Candela, al ser un personaje de fuego, no puede sumergirse para verla. A Nilo, con la ayuda de Galerna, un personaje de aire, se le ocurre crear una burbuja bajo el agua que la proteja durante unos minutos hasta llegar donde se encuentra la flor. Candela entra dentro de la burbuja y vive, junto a Nilo, la mejor experiencia de su vida.

En mi opinión, la vivisferia simboliza, en la película, el amor: puede crecer en cualquier lugar. Es una visión esperanzadora y que busca romper con antiguos clichés.

 

Entonces, en resumen, ¿qué podemos hacer para encontrar paz y amor en una relación con alguien diferente a nosotros?

1. Aceptar las diferencias en vez de luchar contra ellas.
2. Fomentar el autoconocimiento y el conocimiento mutuo.
3. Olvidarnos de ideas preconcebidas y esquemas tradicionales.
4. Centrarnos en construir y no en destruir.
5. Respetarnos y respetar al otro.
6. Enriquecernos con las diferencias en vez de intentar acabar con ellas.
7. Tomar conciencia de aquello que admiramos en el otro y que le hace único.
8. Unirnos mediante las similitudes, los valores y las experiencias que tenemos en común.

 

¡Te animo a que la veas y disfrutes tú mismo/a de todos los detalles psicológicos, visuales y musicales de la película, ya que muchos de ellos no salen aquí!

 

Las diferencias no siempre son un impedimento. A veces, son una oportunidad.

 

Y tú, ¿ya has visto la película? ¿Cuál es tu lectura? Comparte tu experiencia y deja un comentario.

¡Un abrazo!

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